El punto y la raya, el arco y la flecha (no la lira) por Miguel Coletti

PARTICIPACION DEL ABUELO COLETTI EN FESTIVAL PUNTO Y RAYA 2010 EN FUNDACION TELEFONICA / LIMA-PERU: VIDEO: CONSUL MADREPORA

Casi a diario recuerdo asuntos sin importancia de la niñez, pero hoy que expongo ante ustedes traigo un recuerdo de mi infancia poco solicitado por los negociantes de recuerdos y sueños, el recuerdo  de un signo ortográfico que hoy  por el homenaje  que se le rinde en este  festival, vale la pena rescatar de y desmembrar del baúl de la memoria.

Recuerdo lo que eran para mí en ese tiempo de clases mañaneras en la avenida Guardia Chalaca, aquellas herramientas de la escritura, el punto y la raya;  eran dos signos amable y diferentes en mi cuaderno escolar, juntos por conveniencia.

Siempre fueron signos  fabricados, pero dotados de personalidad guerrera, una raya adherida a un punto solitario,  por un rector X improvisado y demasiado cortés con sus lectores, propio de escritores hembras o en el mejor de los casos machihembrados, pero siempre  alturadísimos con sus contenidos para sus contertulios.

En aquel tiempo de escolar ajeno a la existencia de la RAE (La gran  transnacional del idioma español) imaginaba que ambos signos eran  dibujos de  pequeños cañones o arcos  (la raya) o  pistolitas o flechas,  que preparaba sus ba(o)las de tinta (el punto) y disparaba ideas de acero sin respirar…o tal vez una carretilla en descanso o señales para continuar un camino incierto, tantas cosas eran en ese tiempo.

Estos “signos”  socios son casi siempre  (este signo  vivía coleando )  utilizados procazmente por algún profesor ,de esos “dictadores”, cuando en su larga lista de personajes en espera  y fechas célebres del mundo, sin moverse de su trono,  definen en la clase de gramática conceptos como  el del mismo objeto de nuestra atención,  el punto y la raya se miran al espejo y se autodefinen, soy el punto  mucho gusto, soy  la raya, el signo ortográfico no el pescado,  punto y raya o punto y guión(.-)l punto y la  raya siempre fueron conocidos y usados por los escribientes para registrar conceptos  o definiciones técnicas de términos sin importancia.

Separado el punto de la raya, puede llegar a transformarse en un  signo tan elemental como el punto seguido, que según los gramáticos  empedernidos, separa oraciones cuando  las ideas o pensamientos  en un texto no están relacionados entre sí de forma “inmediata”. Una herramienta de la escritura que sirve para separar nuestras ideas en trozos  apetecibles de escritura y de paso nos sirve para respirar y continuar.

El punto es un cuerpo único creado por el un solo golpe de lápiz, la raya un corto viaje horizontal sobre el papel. Podemos crear miles de puntos y de rayas en una hoja en blanco, simplemente como un artefacto decorativo que entregará a nuestro papel o cinta de video en blanco vivacidad y expectativa por lo que se pudo decir pero que no se explicó.  Simplemente se construyó un objeto artístico.

Tomemos un lápiz e incrustemos puntos en la hoja en blanco, delineemos rayas y cuál será el resultado, una hoja de experiencias de un psiquiátrico, un maniático ortográfico, un video sobre la guerra de los signos?

Vayamos por partes como dijo un buen descuartizador de textos:

El punto final o punto aparte se ubica cuando un conjunto de oraciones que componen un texto mediano llamado “párrafo” logran un sentido completo o su llamada “perfección”

. El punto cuando se junta con la coma que no tiene nada que ver en este asunto, realiza una labor estética en los textos, como si fuera el gatillo delante de la bala y  tiene un  uso que nunca comprendí.

Un punto arriba y abajo o los puntos de dos pisos: los dos puntos anticipan a cualquier frase anunciadora  y  preceden a hordas o ejércitos de nombres que parecen cercanas a caer a un barranco de pensamientos preconcebidos.

De todos los puntos y sus diferentes sociedades como esa antipática  e inexistente relación con la coma, la más tenebrosa es la formación de esa hilera con tres de sus semejantes, los puntos suspensivos obvian fechas y lugares, nombres, situaciones humanas, pensamientos, inclusive  preceden a los textos como para entregarles un   antecedente. Estos puntos hermanos  son el modo gráfico de expresar lo que no debe verse: las pausas, las dudas, la inseguridad, en suma, de nuestro propio pensamiento al escribir. Ya decía el buen deudor H. Balzac sobre los puntos en cuestión: “Puntos prodigados por la literatura moderna en los pasos peligrosos a modo de tablas ofrecidas a la imaginación del lector para hacerle franquear los abismos”.

La raya, por sí sola podía  y puede ser un guión menor cuando la escritura era manual para la mayoría de escribientes, y qué es un guión menor dirán ustedes, pues solo una raya que nos indicaba que una palabra no había terminado y continuaba en el siguiente reglón.

Ejemplo:

Auto-maticamente.

Y si el guión tiene hermano menor, entonces el mayor será el encargado de separar elementos intercalados en una oración y también  cuando decimos “entre guiones” representa un grado mayor de separación, como por ejemplo en la oración “incidental”.

El punto y la raya compactos, unidos con el  único fin de representar ideas claras para la ciencia. Los vemos  modelando su forma en videos experimentales que en este festival se exhiben.

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2 comentarios en “El punto y la raya, el arco y la flecha (no la lira) por Miguel Coletti

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