Víctor Sosa decir es…

victor-sosa-Decir-es
Sosa en II Microfestival Manofalsa. Foto: Rocío Fuentes

La sección central que da nombre al conjunto, Decir es Abisinia –de nuestro primazo Víctor Sosa, tiene un par de referencias directas a César Vallejo. A continuación, transcribimos potente poema de ancas recias como los sabe Sosa, con quien seguimos tramando manofalsa.

 

Se ha puesto el gallo incierto, hombre.
César Vallejo

Ni la luna ni la ola en este silencio: sólo
tu cadáver –tu cresta de opio-, tu luz
de día artificial en cada arteria.
No naces, bardo, todo te ausenta
tigre en la cal de su pezuña, pero
por si algo pasa el pez se crispa: su sedal
de zapa saca a relucir el arpón de escamas,
la lira del dolor; ni luna ni ola ahora
una eclosión de eclipse total; unión
de eccema en ecce homo coronado,
¿coronado de qué? de espinas, de espinas
ulcerando (lesión de los tejidos vegetales)
lacerando el capitel en esa fricción
del que restringe y se desangra: césar
por ejemplo; políglota el peruano en su alcatraz.
Ave! No salgas –dijo- porque hoy
ni luna ni ola ni adiós; odio
tanto desierto

Víctor Sosa es poeta, ensayista e ilustrador uruguayo/mexicano. Ha publicado Decir es Abisinia (2001), Nagasakipanema (2011)… En febrero 2010 participó del II Microfestival de Poesía Tridimensional organizado por la cofradía del libro objeto, Manofalsa. El año pasado, 2013, la editorial brasilera Lumme publicó Oroboro. Poesía reunida (1992-2013) y recibió un premio más, el Jaime Sabinés.

Anuncios

LA MUERTE PORCINA por Miguel Ermenegildo(H) Coletti

lane_isaiah__benjamin
lane_isaiah__benjamin

Para el día de hoy la llamada gripe porcina o norteamericana se ha llevado a más de 200 aztecas a la otra vida. La influenza tiene como origen Veracruz, así lo escuchamos del micrófono de un periodista gringo quien acusó de “incapaz” al secretario de salud mexicano y a su mal gestionado seguro popular. En el preciso momento se registró un leve temblor. El secretario dijo: “Creo que es los trabajos de construcción del edificio de enfrente”. Entonces el público se calmó y siguió preguntando. El gringo fue olvidado. Se optará por paralizar las actividades en todo el país y así evitar la reunión y todo vínculo que genere intercambios virales en espacios cerrados. Allí donde exista la respiración humana; millones de respiraciones encontrándose favorecerán el contagio.

 

No se sabe quién trajo la enfermedad. No se sabe si se cocinó en las sedientas cárceles mexicanas o en algún matorral de la caliente selva o si es el arma de novísima tecnología de alguno de los ricos cárteles del narcotráfico. Lo que más nos preocupa saber es si esta muerte es más placentera que la vida en México City o si esta nueva muerte en vida estará llena de trabajos forzados hasta edificar un hermoso y alto centro ceremonial, centro del juego de la pelota del palacio de Chichén Itzá, no se sabe. La muerte por gripe porcina parece no ser una buena opción para estos antiguos místicos centro norte americanos.

Estados Unidos por su parte ha dicho que esta peste no debe generar una alerta, mientras los managers ya les pusieron “máscara” a todos los trabajadores hispanos de sus factorías y con esa marca en la cara llega la inmigration office y los deporta. ¡Ay, México! “Tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”.

El lunes por la mañana cruzamos velozmente la avenida México y el ambiente se encontraba tranquilo. El complejo habitacional de Matute descansaba el sueño de los justos luego de la noche de terror del domingo;  los mismos mecánicos motorizados pinchando neumáticos se desperezaban y parche, luna, frenos…; lo mismo. Nada que insinuara la presencia de la muerte. Nadie usaba tapa-cubre bocas quirúrgicas. Solo los mecánicos permanecían en pie de guerra con el rostro pintado de grasa, medio-somnolientos.

La gripe porcina prefiere los aviones, pues son más confortables que los trenes de vagones y sus horas de llegada a los aeropuertos son favorables para los propósitos de la pandemia. Como todo virus, esta enfermedad es viajante y migra como una nube negra de país en país. No necesita boleto de avión ni pasaporte, ni visa. Viaja encubierta como un terrorista fanático, también en forma de nube oscura y se cuela en todo transporte público transcontinental. Es decir, en todo ambiente que genere velocidad e intercambio, alas y  buen viento; pero, en este caso, se trata de mal viento.

Mientras, la “coyuntura”, cómo no, favorece a las trasnacionales. En este caso se trata de Roche, que ya  inundó el mercado de los fármacos con su producto estrella, ideal para la maldita influenza de los porcinos. El medicamento se llama Tamiflu y ya están tres millones de dosis en la ruleta del comercio mundial. A ver, ¿quién da más?

¿Podemos hablar de pandemia? Pues la gripe, según la OMS y CNN (que es la única versión que nos ofrece el paquete económico del cable),  a esta hora ya tocó, aparte de México lindo y querido, EUA, la isla de Inglaterra, el reino de España y todos los continentes.

La idea de una peste masiva es el temor de moda en nuestro país: el Callao.

Por el centro del Callao escuché: Ahora los chicharroneros se van a joder… ¿Cuántas personas se imaginan que es otro golpe más de esa guerra bacteriológica-comercial? ¿Es invisible? Guerra que se desarrolla entre estados supuestamente amigos. ¿Mejor será largarnos de este país?

¿Recuerdan la no muy lejana gripe aviar? entonces fueron  las aves, las verdugos que asesinaron un puñado de humanos, en un comienzo asiáticos. Y luego de unos días de zozobra se fabricaron y se vendieron millones de vacunas por el mundo. ¿Fue Roche también? Ahora es el turno del ganado porcino, los chanchos  son ahora los nuevos acuchilladores, los nuevos animalitos enfermos que al fin cobran venganza de los humanos compulsivos.

Es el Callao, en su condición de puerto república, el responsable de identificar la llegada de la enfermedad mediante nuestro primer aeropuerto, el J. Chávez, donde se han visto llegar viajantes provenientes de México (en su mayoría turistas de la paradisiaca Cancún). Una batería de aztecas dispersos y madrugadores que, al parecer, eran zapatistas por el tapa-cara o cubre-boca que llevaban puesto sobre el rostro. Sin embargo, no es un instrumento para el anonimato, es un instrumento quirúrgico que sirve para evitar el contagio, cuyo tiempo de vida sin filtraciones es solo de 2 horas. Hasta el momento, el presidente del Callao ha señalado que existe una persona internada en el hospital Carrión, que salió del país con una fuerte tos y ha regresado con síntomas porcinos. Su internamiento es sólo una precaución dijo. Así se trabaja aquí. ¡Chin pum, influenza!