Carlos, el haragán por Ener

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ilustraciones: Ener

Carlos, el haragán, nació (13-07-1978) en  una humilde vivienda en la ciudad de Huacho.

Desde muy joven era la burla de todos porque era un joven no tan parecido se dedicó a trabajos y oficios conocidos como soldador en algunos talleres pero cada vez que agarraba un martillo o alguna herramienta, él sentía que no era lo suyo porque muy dentro de él había algo que le decía a gritos que: Carlos había nacido para la música pero él se lo comentaba a sus hermanos y uno de ellos le decía: Trabaja (haragán, flojo) y él se sentía que nunca fue bueno para la soldadura.

A la edad de 17 años de edad descubre una habilidad que lo hace destacar de su grupo, trabaja.

Esa habilidad de tocar y cantar nació con él y le trae como resultado responsabilidades y problemas en su vida diaria como la envidia de los compañeros de trabajo y la burla de alguno de ellos que le decía; Para eso sí eres bueno, pero en son de burla, pero para la mecánica no sirves.

Con el  paso de los años aprendió todas las técnicas de la soldadura y logró ser el mejor del taller, osea, era un maestro en construcciones metálicas.

A los pocos años, Carlos formó su propio taller y tenía muchos ayudantes. Era célebre por sus conocidas frases: No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy y se dedicó a su trabajo, creyendo que nunca tendría oportunidad para la música, que era su pasión.

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